tú no eres quien tú crees, no eres el que se ve en el espejo todos los días y se hace diferentes gestos y caras presentables ante ti, no eres el que hace los que piensas que haces aunque tu intención sea esa, no eres la imagen que tienes de ti, ni lo que quieres ni lo que crees ser, ni la persona más cuerda, ni le más razonable, ni la más loca o estúpida los días que quieres verte así. no eres el más divertido o interesante que hay por acá, no para la vista y sentidos de los otros, no para los ojos que te ven todos los días sin actuar o pretender como lo haces ante mi, ante el espejo en el que te ves todos los días, ante el reflejo que te creas de tus acciones y palabras y manipulas a tu gusto, pero, realmente no creo que puedas verte, saberte desde afuera, y es que es muy raro que pretendas controlar lo que otros piensan con tus actos y palabras cotidianas, también es raro oír las voces de los otros hablando bien de ti en tu conciencia, claro, todos tenemos que estar bien con nosotros, si no, quién? sólo el espejo que nos respalda.
lo que yo pienso que eres es lo que los demás tienen grabado en sus recuerdos, un tipo estúpido, borracho y desalmado, o el niño tierno que se queda dormido en los vagones del metro camino a casa, el buen amigo de la infancia que ha crecido y ha cambiado o ese güey que no conozco pero sé que de antemano me detesta, el inocente, el cerrado, el oportuno, el lento, el ladrón, farsante, o el amigo. todo depende del momento que vivimos, de la persona y de qué tanto te conozca, de qué tanto tú te dejes conocerte, de cuántos días lleves tú de ser tú mismo y cuántos días lleves tú de conocerte, o cuántos días lleve el otro, el que está enfrente.
originalmente escrito el 27 de febrero de 2005
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